Los incidentes desatados en Torre Pacheco, un pueblo de Murcia, a raíz de la paliza el 9 de julio a un vecino a manos de tres inmigrantes magrebíes muestran la punta del iceberg de la violencia desatada contra la inmigración que es la mano de obra que mantiene en pie la actividad agraria de España. Antes del incidente de Torre Pacheco una violación en la ciudad madrileña de Alcalá de Henares provocó una hola de xenofobia sin que la autoría del delito esté clara, y el sábado 19 de julio los grupos de ultraderecha convocaron allí una manifestación contra los emigrantes y por el cierre de un centro de acogida en esa ciudad que califican como el origen de la criminalidad en Alcalá de Henares que reunió a 150 personas. La campaña del cierre es además un eje de disputa entre la Comunidad de Madrid gobernada por el PP y el Gobierno de Pedro Sánchez.
Leer más